Áreas de intervención

Estés donde estés

Sabemos lo difícil que resulta a veces conseguir la ayuda necesaria. Nuestro programa está pensado para poder ofrecer atención  a distancia. A las videoconferencias a través  Skype sumamos un importante apoyo a través de aplicaciones de conversación inmediata como WhatsApp. 

FertiPsi es uno de los primeros programas formado por un equipo de profesionales especializados en Psicología Reproductiva.

La Psicología Reproductiva es la disciplina de la Psicología de la Salud que se ocupa de prevenir y tratar los desajustes psicológicos relacionados con el ciclo reproductivo, aunque su mayor área de estudio y aplicación en los últimos años es la infertilidad.

A lo largo de la vida fértil, desde la pubertad a la vejez, son muchos los momentos en que pueden aparecer alteraciones emocionales: el síndrome premenstrual, la infertilidad, el embarazo, el postparto, las pérdidas perinatales, los abortos o la menopausia.

En las distintas etapas de nuestro ciclo reproductivo, vivimos todo tipo de intensas emociones, desde la ilusión y la alegría hasta la tristeza o la ansiedad. Cuando la INSEGURIDAD, la ANGUSTIA y la SENSACIÓN DE VACÍO comienzan a afectar a nuestra vida diaria, es el momento de contar con ayuda profesional que nos ayude a superar las posibles dificultades.

En FertiPsi queremos acompañar y prestar ayuda profesional adaptada a las necesidades de cada caso, para posibilitar las mejores condiciones emocionales durante los tratamientos de reproducción asistida, los periodos de embarazo, parto y postparto, o ante la pérdida del embarazo.

 

 

Infertilidad y Reproducción Asistida

 

Los problemas de fertilidad y su tratamiento con técnicas de reproducción asistida suponen una fuente importante de desajuste emocional.

La INFERTILIDAD, definida como la imposibilidad de tener un hijo de forma natural después de un año de mantener relaciones sexuales sin métodos de planificación, supone una CRISIS VITAL con amplias repercusiones en la vida de quien la padece. La tasa de parejas afectadas por la infertilidad va en aumento. En España entre un 15 y un 18% de parejas se ven afectadas por la infertilidad.

Los avances científicos han consolidado con éxito TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA que permiten a muchas mujeres o parejas infértiles tener hijos sanos. Sin embargo, suelen convertirse en un camino largo, lleno de emociones encontradas, de esperas, de decisiones que tomar, y añaden una SOBRECARGA CRÓNICA con desgaste físico, emocional, social, conyugal y en ocasiones económico. Un duro proceso emocional.

La Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) ha denunciado el “peligro” de que se descuide la atención al impacto emocional en la infertilidad y se reduzca a una cuestión meramente médica o biológica.

El APOYO PSICOLÓGICO se traduce en una menor tasa de abandono de tratamientos y una mayor tasa de embarazos y nacidos vivos frente a las pacientes y las parejas que siguen la atención médica de rutina sin ningún tipo de intervención psicológica.

En FertiPsi brindamos la ayuda psicológica necesaria en cada caso, procurando las condiciones afectivas que permitan labrar una VIDA EMOCIONAL FÉRTIL y superar el proceso con el EQUILIBRIO.

Pérdidas perinatales

 

Se habla de pérdida perinatal a la PÉRDIDA del bebé entre la semana 21 del embarazo y el primer mes después del nacimiento.

La pérdida de un embarazo avanzado o un recién nacido resulta DEVASTADORA para los padres y la familia.

Cuando el bebé fallece, también lo hace una parte de los padres: una serie de expectativas, de sueños, de ilusiones. Una vida. Un futuro. Se atraviesa un periodo inicial caracterizado por una sensación de SHOCK, seguido de Tristeza, sensación de vacío, sentimientos de culpabilidad y autoevaluación, irritabilidad, indefensión y soledad de intensidad desgarradora.

El duelo es la reacción afectiva que ponemos en marcha tras las pérdidas, y el DUELO PERINATAL se reconoce actualmente como uno de los eventos vitales más estresantes y dolorosos que un adulto puede experimentar.

Las investigaciones señalan que alrededor de un 20% de parejas tienen series dificultades para superar esta etapa vital, desarrollando un DUELO PATOLOGICO que impide incorporarse a la vida con relativa normalidad.

Es necesario contar con espacios adecuados para poder expresar libremente el dolor, para descansar la tristeza y la angustia, y para ELABORAR EL DUELO de forma adecuada. En ocasiones, es frecuente que la pareja busque un nuevo embarazo, que suele vivirse con gran cantidad de angustia y ansiedad por el miedo a una nueva pérdida. Una adecuada elaboración del duelo facilita menos estrés durante el embarazo y dar una identidad única al nuevo bebé, sin sustituir al bebé fallecido.

 

Abortos

 

Es necesario diferenciar entre ABORTO ESPONTÁNEO (pérdida del embarazo entes de la semana 21 de gestación) y la INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DEL EMBARAZO (IVE). En general la mayoría de los estudios muestran que las consecuencias psicológicas del aborto espontáneo son más intensas y graves que las de la I.V.E. aunque ambos se caracterizan por la CULPA, ansiedad y tristeza. Los estudios también señalan que los síntomas tardan más en remitir cuando no se cuenta con la asistencia psicológica adecuada.

¿ES NOCIVO PARA LA SALUD PSÍQUICA EL ABORTO? Lo cierto es que los trabajos de investigación realizados no acaban de ofrecer una contestación definitiva. En muchas ocasiones las alteraciones emocionales son adaptativas a la situación que se vive, y se resuelven espontáneamente, pero en otras ocasiones, se convierte en una herida que tarda demasiado tiempo en cicatrizar (Síndrome Post-aborto).

ANTE UN ABORTO ESPONTÁNEO, desde FertiPsi se ofrece un espacio para elaborar la pérdida y los sentimientos de miedo, inseguridad y ansiedad, así como una preparación para llegar en las mejores condiciones emocionales a un nuevo embarazo.

ANTE LA IVE, FertiPsi brinda la preparación psicológica adecuada (previa a la intervención) donde la mujer pueda expresar sus inquietudes, dudas y temores ante su decisión, para que pueda enfrentarse a ella con mayor y más decidida responsabilidad. Tras la intervención, la ayuda va dirigida a elaborar los aspectos negativos de la experiencia y a minimizar el riesgo de que se plantee nuevamente la misma situación.

Embarazo y Postparto

 

EL EMBARAZO puede ser un camino feliz y lleno de ilusión, pero también lleno de inseguridades y ansiedad. En la mayoría de ocasiones la mujer se sobrepone a las emociones negativas y vive el proceso con plenitud. Pero para muchas futuras mamás, por determinadas circunstancias (historia de abortos previos, vulnerabilidad psicológica, características de personalidad, embarazo de riesgo, etc.) las emociones negativas se convierten en intensas e incontrolables requiriendo ayuda psicológica para disfrutar y vivir de una forma saludable el embarazo.

Además, el VÍNCULO que se desarrolla durante el embarazo entre la futura mamá y su bebé es de crucial importancia para el desarrollo del niño, por lo que un ADECUADO ESTADO PSICOLÓGICO de la madre favorecerá una relación más afectiva, feliz y saludable.

El período POSTPARTO exige una adaptación ante un cambio en la vida, y muy frecuentemente una etapa de dudas y temores. El cansancio, los cambios hormonales y físicos de la recuperación del embarazo y el parto y toda la atención que demanda un recién nacido, pueden favorecer que la mujer se sienta vulnerable, insegura y con un estado de ánimo inestable.

Entre un 50 y 70% de las mujeres que dan a luz un bebé experimentan la denominada MELANCOLÍA POSTPARTO (Maternity Blues), una fase de adaptación en la que se sienten cansadas, débiles, tristes y vulnerables. Normalmente estos síntomas desaparecen en pocos días (entre una y tres semanas), a medida que se van estableciendo rutinas, va produciéndose la recuperación física y vamos adaptándonos a las necesidades del bebé. Si esta etapa se prolonga en el tiempo, y los llantos, los cambios de humor o la ansiedad nos impiden llevar a cabo nuestra función maternal con satisfacción tal vez estemos ante una Depresión postparto.

La DEPRESIÓN POSTPARTO afecta aproximadamente al 13% de las mujeres (una de cada 8 ) y se calcula que en el 50% de los casos no es reconocida y por tanto, no se recibe el tratamiento adecuado. Los síntomas más frecuentes son la pérdida de interés por todo, alteraciones del sueño, sensación de vacío, tristeza, rechazo hacia el bebé, ansiedad permanente, cambios bruscos de humor, irritabilidad, llanto persistente, sentimientos de culpa e inutilidad y en ocasiones pensamientos recurrentes de muerte. Si se experimentan varios de estos síntomas tras un periodo prolongado tras el parto, que nos impide crear una normalidad en nuestra vida junto a nuestro bebé, ha de consultarse con un profesional que le ofrezca la ayuda psicológica y/o farmacológica adecuada.

Por otro lado, en ocasiones, el parto no sucede con la normalidad que se desea. El período postparto puede convertirse en algo mucho más difícil para aquellos padres de BEBÉS PREMATUROS, o con problemas que impliquen su ingreso en una UNIDAD DE NEONATOS. La preocupación ante la incertidumbre acerca de la salud del bebé, el cansancio físico, las largas horas en el hospital, la separación de su bebé frágil y en peligro al que no pueden sostener en brazos, dejan a los padres en una situación de impotencia y enorme dolor y preocupación. Dejarse acompañar en este duro trance es importante para disponer de un espacio donde volcar la angustia y los temores y para encontrar un punto intermedio, una vez superada la situación, entre ofrecer seguridad a nuestro bebé y sobreprotgerle de forma excesiva que no le beneficie.

Menopausia

Se denomina MENOPAUSIA a la ausencia del período menstrual durante 12 meses consecutivos y sucede de modo natural a mujeres entre 45 y los 55 años. Sin embargo, el período de transición entre la vida reproductiva y no reproductiva de la mujer, es un proceso que sucede varios años antes del último periodo, cuando los niveles hormonales responsables del ciclo menstrual comienzan a descender y a producir cambios en la mujer: ciclos irregulares, sofocos, cambios en el cuerpo, en el estado de ánimo o en las relaciones sexuales. A este período se le denomina PREMENOPAUSIA.

Las ALTERACIONES EMOCIONALES durante la menopausia son muy frecuentes, y tienen que ver tanto con los cambios hormonales (descenso en el nivel de estrógenos) que producen sofocos, alteraciones del sueño, alteraciones en la vida sexual, etc., como con el VALOR SIMBÓLICO QUE COMO ACONTECIMIENTO VITAL TIENE PARA LA MUJER: el inicio del envejecimiento. Además, simultáneamente a este período se dan circunstancias igualmente estresantes, como la emancipación de los hijos (síndrome del nido vacío), el deterioro de la imagen corporal o la enfermedad o muerte de los padres.

Todos estos factores colocan a la mujer en una posición vulnerable, y generan un deterioro importante en el grado de bienestar integral subjetivo y el funcionamiento psicológico saludable. Se calcula que EN TORNO AL 80% DE LAS MUJERES QUE TRANSITAN LA MENOPAUSIA SUFREN TRASTORNOS DEPRESIVOS LEVES O MODERADOS.

Estilos de vida saludables como una dieta saludable baja en azúcares y grasas y alcohol, hacer ejercicio y dedicar más tiempo y energía a los intereses y aficiones propias favorece la superación de esta etapa y la aceptación de los cambios. Pero si la ansiedad, la tristeza o sensación de vacío persisten y se instala la pérdida de interés por las actividades habituales, es importante acudir a un profesional de la psicología para encontrar modos adecuados de gestionar esta etapa vital de la mujer que mejoren su calidad de vida.

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