En algunas ocasiones a las parejas que están en tratamiento con técnicas de reproducción asistida se les plantea la donación de gametos como una opción para concebir ante la imposibilidad de utilizar los propios gametos. Técnicas como la ovodonación, la donación de esperma o la donación de embriones ofrecen elevados porcentajes de éxito. Sin embargo, no siempre resulta sencillo para las parejas aceptar gametos que no son propios. 

El duelo genético

La idea de que un hijo no vaya a contar con el material genético de uno o de ambos genera tristeza, miedo y dolor. “No se parecerá a mí”  “¿Le voy a querer igual?” “¿Cómo se lo contaré?” “¿Me querrá menos cuando se lo cuente?” “¿Cómo entederá la decisión que hemos tomado?” “¿Qué repercusión tendrá en nuestra vida y en la vida de nuestro/a hijo/a?”. Estas dudas y miedos, entre otros muchos, son conocidos como “Duelo genético”.

El duelo genético es la reacción emocional de pérdida cuando la recepción de gametos (óvulos de donante, esperma de donante, o adopción de embriones) se plantea como la única posibilidad para ser padres biológicos. Hablar abiertamente sobre las dudas y temores con los profesionales especialistas, la buena comunicación entre ambos miembros de la pareja y centrarse en las razones que les llevaron a emprender el camino hacia la maternidad ayudará a aceptar estos sentimientos para volver a ilusionarse y valorar las posibilidades que ofrecen estas técnicas de reproducción asistida.

¿Qué es la epigenética?

La ciencia, por su parte, también está ayudando a la elaboración del duelo genético. La epigénetica, considerada una de las nuevas fronteras de la medicina, es un paso más que la ciencia ha dado para comprender qué es lo que nos define. El material genético de nuestras células no es lo único que determina cómo somos, sino que también es fundamental cómo crecen y se diferencian las células para formar nuestro organismo.

 

 

¿Qué define entonces nuestra identidad genética?

En el pasado se consieraba que la identidad genética venía definida por los genes que heredamos de nuestros padres, sin embargo hoy sabemos que existen mecanismos que alteran la expresión genética y definen el fenotipo del organismo. De este modo diferenciamos entre genoma y epigenoma. El genoma incluye la secuencia completa del ADN y el Epigenoma, se refiere al conjunto de elementos que regulan la expresión de los genes sin alterar la secuencia de ADN.

Si imaginamos un ordenador o computadora, el hardware es el genoma mientras que el software, toda la programación, es el epigenoma“. Doctor Manel esteller, director del Programa de Epigenética y Biología del Cáncer del Instituto de Investigación Biomédica del Bellvitge.

¿Qué importancia tiene la epigenética en un tratamiento de ovodonación?

La regulación epigenética es importante durante todo el ciclo vital, pero es especialmente importante durante el desarrollo embrionario, puesto que en ese proceso ocurren procesos claves para la vida, como son la especialización y la diferenciación celular. A través de los fluidos maternos, el embrión obtendrá elementos que se unirán a sus genes, moléculas necesarias para formar un nuevo epigenoma en el embrión, que influirá en las características físicas, psicológicas y en la salud general de su futuro hijo/a. La madre es capaz de modificar genéticamente la expresión de los genes del embrión durante la gestación, participando activamente en la información genética del niño.

“Las mujeres que han logrado el embarazo mediente la recepción de óvulos donados tienen un papel clave en el desarrollo genético de su futuro hijo/a. En otro útero, ese futuro bebé no sería el mismo“.

Dejamos un link a un extracto del documental de National Geographic sobre la nueva ciencia de la Epi-Genética, la ciencia que explica cómo nuestras elecciones de estilo de vida puede cambiar nuestra expresión genética:

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